Las escamas de este pez son grandes, con revestimiento continuo, y están dispuestas unas sobre otras como las tejas en un tejado. Tiene la cola ligeramente ovalada y su boca es fuerte, con un hocico redondeado y dientes unidos formando una especie de pico de loro.
La vieja es una especie algo desconfiada y difícil de capturar, según varios pescadores del archipiélago canario.
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| Puntos geográficos citados por Ramón López/Google Earth |
“Yo he venido con el barco detrás de las viejas desde San Juan de la Rambla hasta El Lagarto -risco ubicado frente a la costa de Los Realejos, en Tenerife-”. “Cuando les da por correr no hay quien las coja”, indica el pescador portuense.
